Clomid (citrato de clomifeno) es un modulador selectivo de los receptores de estrógeno (SERM). Su mecanismo principal consiste en bloquear los receptores de estrógeno en el hipotálamo, lo que provoca un aumento reflejo en la secreción de las gonadotropinas (hormona luteinizante y foliculoestimulante) por la hipófisis.
Al aumentar estas hormonas, se estimula el desarrollo folicular ovárico y la ovulación en mujeres con problemas de anovulación o disovulación, como en el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o en trastornos funcionales del eje hipotálamo-hipófisis-ovario. El clomifeno no tiene efecto si los ovarios no disponen de folículos viables o si existe insuficiencia ovárica primaria.
Metáfora simplificada: Clomid «engaña» al cerebro haciéndole creer que hay poco estrógeno, provocando una respuesta hormonal que favorece la ovulación.
- Indicaciones principales (España, 2026):
- Infertilidad femenina por anovulación (es la indicación más aceptada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, AEMPS).
- Síndrome de ovario poliquístico con deseo gestacional.
- Infertilidad idiopática en protocolos de baja complejidad (según decisión médica).
Importante: No es eficaz en casos de obstrucción tubárica, insuficiencia ovárica primaria ni en varones salvo indicaciones muy puntuales fuera de ficha técnica.
Según estudios recientes (2024–2026), la tasa de ovulación con Clomid ronda el 70–85% tras 3 ciclos, pero la tasa de embarazo es inferior (≈ 30–40%) debido a otros factores reproductivos.
